jueves, 3 de enero de 2019

El conejo gris


Había una vez un conejo, estaba gordo y suave tenia manchas blancas y cafés, lo acompañaban unos  largos bigotes negros y unas rosadas orejas; yacía depositado en la mañana de Navidad en la colecta de un niño.
El niño amaba el conejo, pero había muchos más juguetes, con la emoción de ver a los demás juguetes el conejo se le olvido. Por mucho tiempo el conejo vivió en el baúl de los juguetes los otros juguetes de la casa creían que eran mejor que el conejo, estos eran mecánicos con ideas modernas, como un león con piernas que tenían la capacidad de estirarse sin intervención el conejo se sentía menos importante que los otros juguetes especialmente por que el estaba lleno de aserrín el único juguete de la casa que era amable con el era un caballo flaco había estado ahí mas que cualquier otro el pertenecía o había pertenecido al tío del niño el caballo viejo estaba muy viejo su cola estaba rota y gran parte de su cabello se había caído pero era muy listo y sabio comprendía toda acerca del lugar a menudo, hablaba de ser real, ¿Qué es real? le pregunto en cierta ocasión ¿quiere decir que hay cosas que se mueven dentro de ti? no es como ser real no es como tu eres hecho un juguete, te vuelves real cuando un  niño realmente te ama, los juguetes modernos se pueden romper fácilmente no son reales, toma mucho tiempo hacerte de verdad el cabello se te cae, te ves desgastado; -¿eres de verdad?- pregunto el conejo -si- replico el caballo flaco - el tío del muchacho me hizo real hace muchos años, ser real dura para siempre-  el conejo lo observo y deseo que la magia la tuviera el para ser real.


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